domingo, 28 de febrero de 2010

Murales, y no cuadros

Una brocha de pintura blanca borrará el rastro de la exposición temporal Murals de la Fundació Miró, esto ocurrirá el 6 de junio, pero hasta entonces los visitantes podrán disfrutar de un muestreo de la riqueza del muralismo contemporáneo. El museo barcelonés ha cedido once salas de gran dimensión para que artistas de todo el mundo trabajen directamente sobre el muro. Según la comisaria Martina Millà “crean espacios ilusorios y, al final, consiguen hacer desparecer los muros”, en el sentido literal, pero también Millà considera que difuminan las connotaciones negativas del término “muro” como “barrera” y se ratifican en la idea que las prácticas murales son un instrumento de reflexión social.

El arte sobre el muro suele asociarse con el grafitti urbano, sin embargo, en esta exposición se han desvinculado de los tópicos y exhiben las diferentes tendencias de la expresión mural. A través de diálogos de contrastes, se confrontan las composiciones geométricas, con relucientes capas de acrílicos, con las sinalefas rústicas de los hogares mauritanos, trabajo de una cooperativa de mujeres de la etnia sosoninke. Aunque Murals no se centre en el street art, en el proyecto han participado dos personalidades de este género en España, la madrileña Núria Mora y el francés Eltono, conocido por pintar 150 puertas de un pueblo murciano en 15 días. Entre las obras también destacan, el tridimensional collage de papeles de pared de la italiana Gioscia, el mural vegetal del mexicano Hagerman o la obra participativa del sueco Dahlgren, un relieve de dianas negras y amarilla en que se permite lanzar dardos.

La dimensión de las obras, junto a la variedad de técnicas y colores, crea un fuerte impacto visual en el público, que no solo se aleja para contemplar la inmensidad de las superficies sino también los juegos ópticos y composicionales. Murals puede aturdir al visitante, pero sobre todo, lo atrapa en este género tan poco común en las salas de los museos.



Murals
Pràctiques murals contemporànies
19/02 - 06/06/2010
Fundació Joan Miró (Parc de Montjuïc s/n)

lunes, 22 de febrero de 2010

El Cónsul de Sodoma

Más porno, que erotismo; o lo que es lo mismo, más culos, que poesía. Quizás es para no perder la costumbre del cine español, esa de mostrar las vergüenzas sin pudor; pero el espectador literario, sin duda, echa en falta más versos en este intento cinematográfico por retratar la vida de Jaime Gil de Biedma, uno de los mayores exponentes de la generación del 50.

Una película de estética empolvada que se deja embaucar por los tópicos más morbosos. Si el film comienza con un joven filipino que se vende por unos dólares, acaba con un chapero bailando al ritmo de los Pet Shop Bays delante de la mirada derrotada del poeta. Una bajada de telón que desconcierta al público justo cuando parecía que la película remontaba y crea un conseguido paralelismo entre una de las relaciones de Gil de Biedma con un gitano y la novela Últimas Tardes con Teresa de Juan Marsé, amigo del poeta que se ha mostrado desconforme con la versión cinematográfica.

Cuesta reconocer al poeta en la interpretación de Jordi Mollà; sin embargo otros escritores se distinguen nada más entrar en escena. Sin necesidad de precisar, los coloquios fluyen con los nombres de pila de los literatos y temas en el candelero, como la represión franquista. Un goce para quien se anime a rebuscar en las carteleras, porque El Cónsul de Sodoma sólo se proyecta en dos salas, Cinemas Méliès y Casablanca-Kaplan.

El cónsul de Sodoma, 2009
Director: Sigfrid Monleón
Duración: 110’

sábado, 20 de febrero de 2010

Kevin Costner aulló en Barcelona

Abrazado por los aplausos, el actor norteamericano Kevin Costner ha iniciado su gira europea en Barcelona junto a su grupo Modern West Band. Por primera vez, el protagonista de Bailando con Lobos visita España para promocionarse como cantante y no como estrella hollywoodiense.

Costner sorprendió el pasado jueves al público congregado en el Palau de la Música al entrar por detrás e ir saludando y lanzando besos de agradecimiento a un auditorio en su mayoría femenino. Muchos de los asistentes reconocían que no conocían la faceta musical del actor; pero querían verlo de cerca. Justo esa proximidad con los fans es lo que buscaba Costner cuando decidió dedicarse también a la música, tal y como explicó por la mañana en la rueda de prensa en el Hotel ME.

Tras la actuación inesperada de Sarah Beck como telonera, los técnicos proyectaron una batería de fragmentos de las películas de Costner, aunque él insistiera que esa noche estaba para tocar con sus amigos y no como actor.

Los rockeros acordes de Red River fueron los primeros en sonar en dos horas de country, rock y folk. Costner cedió, en la medida que pudo, cierto protagonismo al violinista que lo acompañaba, quien se lució con unos solos; mientras que el resto de la banda apenas se movió de sus puestos en el escenario. Por su parte, con una inconfundible influencia de Springsteen, el actor compensó su voz desgastada con simpatía y carisma.

jueves, 18 de febrero de 2010

Qasidas y Gacelas

Un guiño. Un guiño al poeta de las manzanas. El subconsciente me traicionó y al decidirme por un título para este blog las composiciones del Diván del Tamarit (1936) me cosquillearon las yemas de los dedos.
Quiero dormir el sueño de las manzanas
alejarme del tumulto de los cementerios.
Quiero dormir el sueño de aquel niño
que quería cortarse el corazón en alta mar.

Federico García Lorca
Gacela de la muerte oscura
(Diván del Tamarit)