
Dio, una de las leyendas del heavy metal, murió ayer, domingo, a los 67 años. El vocalista de “Heaven & Hell” ha dejado un importante legado de clásicos del género. El año pasado reveló que padecía cáncer de estómago y que estaba recibiendo tratamiento en un hospital de Houston Texas.
Su esposa, Wendy Dio, publició en Internet un comunicado en que afirmaba que "Hoy se ha partido mi corazón. Ronnie murió a las 07.45 de la mañana". Horas más tarde la red se llenaba de mensajes de pésame para el cantante.
Alcanzó la fama como primera voz de Rainbow y, en 1989, reemplazó al polémico Ozzy Osbourne en Black Sabbath. También tuvo gran éxito en su proyecto en solitario, Dio, que fundó con su propio apellido y organizó entre los periodos intermitentes en que aparecía con Black Sabbath.
Muchas de sus canciones se ocultan bajo la oscuridad del género, pero sin dejar de revelar un potente lirismo en las letras. “Die Young”, con Black Sabbath, probablemente fue una de las canciones más memoradas ayer.
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