jueves, 25 de marzo de 2010

Un ramo de sonrisas

Cualquiera que lea este blog, pensará que la persona que teclea va por la vida sonriéndole a los actos culturales; pero es que con un "Ramón de mandarinas...O la historia de amor más grande jamás contada" lo complicado es no reír. Laura Muñóz, o su alter ego Mandarina, nos invitan a pasar un rato distendido en el teatro Akademia, la nueva sala que acaba de abrir en Barcelona y que también presentó hará dos semanas una versión de Electra.

En la representación del pasado jueves, la actriz de un "Ramón de mandarinas" no se dejó intimidar por el cartelito de “apto para todos los públicos” y aprovechó que los espectadores eran adultos para hacer guiños subidos de tono que desataron las carcajadas de la treintena de asistentes. La actriz no titubeó al tener que improvisar cuando surgieron pequeños desarreglos técnicos con la iluminación, ni con lo que comporta hacer partícipe al público en una obra de una sola intérprete.

La absurda historia de amor de los padres de Mandarina se convierte en un cúmulo de desastres, ridiculeces y gags de magia. Laura Muñoz caricatura con perspicacia a dos personajes antagónicos, un mago fanfarrón y una joven cándida; no sólo por el guión sino que transforma su rostro con una increíble habilidad para la expresión corporal.

Una comedia disparatada que pone en ridículo uno de los temas universales: el amor.
"Un ramón de Mandarinas... O la historia de amor más grande jamás contada"
Interpretación: Laura Muñóz
Dirección: Sergi Pons
Dramaturgia: Laura Muñóz y Sergi Pons
Premio del Público en la Sección Oficial de la Muestra Internacional del Festiclown (2009), premio del Jurado en el Festival 3 días de Farándula de Valsequillos, Gran Canaria (2009) .

lunes, 15 de marzo de 2010

Carcajadas en el MACBA


El eco de unas carcajadas retumba en la tercera planta del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona. Una joven no puede reprimir la risa al visitar la exposición temporal de John Baldessari, uno de los artistas más influyentes de nuestro tiempo.

La provocación exacerbada se suma a la ironía de un artista que quemó toda su obra anterior a 1960 y guardó las cenizas en una urna en forma de libro porque no quería caer en la desidia de sus contemporáneos. La decisión del artista de no hacer más arte aburrido aparece en toda su obra posterior, a veces tan explícita, como en uno de sus primeros experimentos con el video arte. En este film concreto, Baldessari escribe durante trece minutos la misma frase: I will not make any more boring art. Y lo consigue; no solo por las sonrisas que pueda dibujar en los rostros de los visitantes al ver un Dios que sólo es nariz (God Nose, 1965) o por utilizar el color “verde espinaca” para definir la expresividad de un rostro; sino que desafía a las prácticas artísticas más canónicas y da un vuelco al uso de la imagen y el lenguaje.

Este homenaje retrospectivo de la obra de Baldessari supone una apuesta acertada por parte del nuevo director del museo Bartomeu Marí que intenta mantener el listón al nivel que lo dejó su predecesor en el cargo, Manuel Borja-Villel, actual director del Museo Reina Sofía.

“Pura belleza”
John Baldessari

Del 11 de frebrero al 25 de abril de 2010
Comisarios: Jessica Morgan, Leslie Jones y Bartomeu Marí
Exposición organizada por la Tate Modern de Londres y el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA).
Precio: Entra 6€. Reducida 4.5€

sábado, 13 de marzo de 2010

Y ahora... temporal de concursos

Aún siguen sin luz en Girona por la nevada del otro día, las torres eléctricas parecen un manojo de hierro tiradas en los descampados y en las cunetas todavía se ven algunas placas de hielo entre los yerbajos; así, aunque en Barcelona la nieve se diluyera a la mañana siguiente, en el resto de comarcas todavía quedan algunos resquicios del temporal y sino, tranquilos, porqué se viene otra tempestad algo más cultural, la de los concursos sobre la nevada.

Seguro que más de un municipio o asociación está preparando ya las bases para certámenes literarios o de fotografía que retraten la Cataluña nevada. ¿Cuánto puede dar de sí una nevada?

La temática, aunque recurrente, es acotada, no creo que Barcelona blanca, por poner un ejemplo, dé para mucho. Los relatos “basados” en una nevada me recuerdan a aquellas redacciones de colegio que nos solían encomendar. Me imagino al jurado de estos concursos leyendo una tras de otra descripciones paisajísticas saturadas de metáforas barrocas para no repetir la palabra “blanco”. O en los certámenes fotográficos, no dudo que caerán un montón de postales naïf. Ora azoteas nevadas, ora monumentos nevados; por no decir, de la más típica de las imágenes, la playa nevada. Pero, en fin, al menos, el temporal nos trae la oportunidad de hacerse con algún premio. Porque reconozcámoslo ¿quién no sacó la cámara el lunes?

sábado, 6 de marzo de 2010

La fealdad de los dibujos animados

Sábado por la mañana, enciendo el televisor con la ilusión de encontrarme unos dibujos animados para rememorar mi infancia cuando corría a despertar a mis padres y luego pedía “sólo un ratito de tele, mamá” . Pero en lugar, de encontrarme unas caricatures afables, de trazado suave, me encuentro con unos monigotes digitales y, vale, sí, podemos encontrar la excusa en los avances tecnológicos, la era del 3D, incluso, aunque cueste decirlo, reconocer que los niños de hoy son de otra generación. Pero, no es solo eso, los dibujos que aparecen en la pantalla son un tributo a la fealdad y la escatología, seres contrahechos, con narices amorfas que estornudan mucosidades. ¿Dónde ha quedado el dibujo cándido? ¿Qué es del espectáculo pueril con historietas candorosas?

No hablo de valores, sino del trazo de los dibujantes. No discutiré si a los chiquillos hay que transmitirle los valores positivos de bondad, belleza e inocencia, los detractores de la factoría Disney se me tirarían a la yugular; si antes no me lanzan a la cabeza “Para Leer al Pato Donald” de Mattelart.

Sólo dejo caer una observación. ¿Porqué los dibujos animados son más feos ahora que hace quince años?

viernes, 5 de marzo de 2010

El calcetín de la controversia

Si “Nube y silla” dio que hablar en su momento, el “Calcetín” de Tàpies le ha seguido en polémica. La primera obra del artista catalán, una silla en medio de un enredo metálico con forma de nube, corona la Fundació Tàpies, sobresaliendo por fuera de la fachada; la segunda pieza, un calcetín gigante, ha sido colocada en la terraza ajardinada del edificio esta semana, con motivo de la reinauguración del centro de referencia en la obra de Tàpies.

En el acto de reapertura, todas las miradas se centraron en el calcetín, de 2,75 metros de altura, ya que su presentación se ha celebra dos décadas después de que el Museo de Arte Nacional de Cataluña rechazara el proyecto. Entonces, la obra debía medir 18 metros y los visitantes habrían podido entrar en el calcetín, pero la polémica saltó a la clase política, se negaron a colocar la escultura en la sala oval del MNAC y el calcetín no se ha podido materializar hasta ahora. “Por fin se realiza y se cierra una historia de hace casi 20 años, ¿cómo un calcetín puede ser subversivo?” cuestionaba Laurence Rassel, directora de proyectos de la Fundación, un día antes de la inauguración del centro.

La Fundació Tàpies abrió el miércoles sus puertas de nuevo, después de dos años cerrada por reformas. En 2008, una inspección de los bomberos denunció que la institución incumplía la normativa de evacuación y seguridad. Rassel explicó que el centro ha aprovechado la remodelación para “ampliar espacios, crear salas multifuncionales y aumentar la visibilidad”; a parte de mejorar el acceso para discapacitados y el plan de evacuación.

Trabajos para realizar la escultura del calcetín de
Tàpies en el taller de Pere Casanovas.- JOAN SÁNCHEZ