viernes, 30 de abril de 2010

An education (2009)

An education, de Lone Scherfig, es un drama poco lacrimógeno y algo empalagoso, adecuado para la parilla de Antena3 un domingo por la tarde. Repleta de tópicos, la película moldea los personajes a su gusto, sin preocuparse por perfilar los caracteres de los protagonistas, ni mucho menos, los papeles secundarios. La joven británica, Jenny, no es solo un títere para el hombre mayor que la encandila, David Goldman, sino que claramente está manipulada por el guionista.

Pese a que verifican que la historia está basada en una memoria autobiográfica de la periodista Lynn Barber, tanta sucesión de estereotipos, la desacredita. Niña joven que se enamora de hombre mayor, casado y con hijos, abandona sus estudios para luego ser una fracasada, pero, en el último momento, la piedad de una profesora, que apreciaba su inteligencia, la salva de ser mujer-jarrón de por vida.

Falta redondear los personajes, dar mayor visibilidad a cada personalidad para así entender las acciones. En la confección de un guión es clave entender que toda persona es un poliedro y, a Jenny, le faltan caras. Este tipo de personajes supone una construcción compleja, redonda; de otro modo, queda el maniquí.



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